sábado, abril 25, 2009

...

How can I be lost,
If I've got nowhere to go?
Search for seas of gold,
How come it's got so cold?
How can I be lost?
In remembrance I relive
And how can I blame you,
When it's me I can't forgive.



Metallica - The Unforgiven III

lunes, abril 20, 2009

Confesión





"Eres mi placebo favorito. Alimentas mi espíritu porque de él está hecha mi alma y mi alma alberga todo lo que imagino."






Tania Guevara Guzmán
Fiebre Verbal. Antología de cuento corto y minificción.





viernes, marzo 27, 2009

Corolario...

Dejé de buscar a mi musa, cuando descubrí que la musa soy yo.

Y dejé de buscar dioses y respuestas y renuncié a la salvación.

Un mundo de sueños, un perpetuo estado onírico... esa es mi idea del Paraíso.


jueves, marzo 05, 2009

demons and curses...


And for those about to break down, you must know that the only thing that can save us is to be somebody's world.

That all curses can be broken and all demons can be defeated .




Taking life serious it's not worth it, taking love serious it's all that matters.



Je veux apprendre à voler à ton côté sans attacher nos ailes...





viernes, febrero 27, 2009

Late night show


La noches de insomnio son las mejores, tu mente está despierta, aguda y hambrienta. Las ideas fluyen por donde debieron haberlo hecho siempre, sin interrupciones ni letargos.

Los suspiros son el aderezo que concatena historias y recuerdos, imágenes fugaces de verdades a medias, fantasías que anhelas tanto que fuesen realidades y fantasmas que invocas con sólo pensarlos.

Y lo que sabemos sin tener que decirlo, lo que los ojos gritan cuando las miradas coinciden, cuando todas las palabras se agolpan y queman en las pupilas que se reflejan en las del otro... Un pedazo de papel con un instante de inspiración, un instante de inspiración en un nudo en la garganta.

Y las ausencias... y las distancias. Y la peor de las ausencias, la ausencia acompañada. Si tan sólo pudiera armarlo, si tan sólo pudiera cruzarlo, si tan sólo bastaran tres pasos...


jueves, enero 01, 2009

just like starting over...


¿Sabes? Dicen que cuando se cierran ciclos es cuando hacemos el recuento de los daños. Y ahora que el año llegó a su fin y uno nuevo inicia, doy gracias por vivir como vivo, por amar como amo y por sentir como siento, aunque eso signifique todavía algunos tropiezos.
No puedo decirlo mejor que Oceransky: "a veces tiene que dolerte el alma para que te puedas por fin enterar que hay vida en tus entrañas y no lo puedes negar..."

Sigo esperando el poder hacer más entradas con la etiqueta de 'cuentos', sigo esperando el aprender a cumplir promesas, a no dejar cosas (ni corazones) a medias, a aceptar que a veces los cabos sueltos no se hicieron para ser atados jamás, porque en ello radica su belleza y si los atas, ¿luego qué?.
Quiero seguir disfrutando de los pequeños grandes placeres que he aprendido a gozar: la soledad, la noche, el llanto sin razón, la compañía en silencio, el evocar.

Porque sigo encontrando divertido el pensar en cómo cambiar la última cifra del año en que vivimos representa una alfombra en la cual ocultar lo que barrimos, en borrar la pizarra para volverla a llenar, en agitar ese viejo "edge and sketch" de la vida que dibujamos todos los días.

Adiós maldición de años pares, a vivir 365 días fortuitos...

lunes, diciembre 29, 2008

ay papaloapan!!



sabiduría mística coloquial emitida por el individuo en estado casi orgásmico que juega frente a mi...

y ya no sé si reírme o mejor escribir...



lunes, diciembre 15, 2008

de tormentas e intenciones...

Después de 72 horas donde la "intensidad" robó cámara y fue tópico de nuestras acciones, me pregunto a dónde irá a parar lo que naufrague de mi tormenta, cuando la calma lo invada todo y triunfe finalmente sobre el caos.

Y al mirarte me pierdo en tus ojos claros, pequeños pero llenos de una bondad que sólo aquellos que pasan horas contándome de ti y quienes nos hemos perdido en ellos (muy a mi pesar y para gozo de mis celos), conocemos a fondo y disfrutamos en silencio, en silencio de ése que te da la complicidad de un tesoro del que no sabe nadie - ni sabrá-.

Sans toi, les émotions d'aujourd'hui ne seraient que la peau morte des émotions d'autrefois.

De ti, definitivamente me habla de ti, de lo que eres, de lo que vas volviéndote lentamente, de lo que voy volviéndote a diario, de lo que ambos hemos querido que se vuelva, a golpes, gritos, llantos, madurando "a punta de madrazos". Lo vengo masticando hace horas, y lo pienso, lo reflexiono, lo aterrizo, lo rodeo lentamente y a pasos suaves, no quiero que la idea se asuste y se me vaya a escapar.

Sans toi, les émotions d'aujourd'hui ne seraient que la peau morte des émotions d'autrefois.

Y es cierto ¿sabes?, todo se relaciona con el tiempo, el tiempo, el tiempo... siempre el tiempo. ¿Quién demonios le dio al tiempo semejante autoridad? Semejante poder sobre las cicatrices, sobre el amor, sobre la sabiduría, sobre todo.

Hoy, ayer. Llevo una vida batallando con el ayer, el ayer me ha hecho su fácil presa, tú lo sabes y te lamentas, te arrepientes. Pero hoy, hoy le gané, hoy quise salvar el fin de semana con la firme intención de derrotar al ayer, de borrarlo, no de matarlo porque quién soy yo para creer que puede morir, pero borrarlo, ¡claro! borrarlo puedo y quiero, de mi cabeza. Quiero olvidar el eco que cada vez que resuena sangra, quiero sacar los fantasmas. No quiero que por dejar vivir hoy al ayer, mi mañana huela a cadáver.

Sans toi, les émotions d'aujourd'hui ne seraient que la peau morte des émotions d'autrefois.

Quiero tu sonrisa para siempre y todos los días. Qué más da lo demás, lo que no fue no será y lo que es me llena, me ilusiona.

Sin ti, las emociones de hoy no serían más que la piel muerta de las emociones de antaño... no más.

sábado, diciembre 06, 2008

kinky side...


Su cabello largo del cual tiro,
sus carnosos labios que muerdo y juego a arrancar,
con mi lengua bajo lentamente por su cuello,
llego a sus senos y me lleno la boca de ellos,
y mientras mis dientes acarician la cima que se levanta erguida,
mis manos se adentran en su humedad tibia, preparando el terreno que anhelo saborear.

Y escucho su respiración agitada que en silencio me apura,
pero no me apresuro... no tengo prisa.

miércoles, noviembre 05, 2008

Longtemps qu'on ne ce vois pas...

Me miras en fotos viejas de momentos felices y te sientes tan ajena, distante a ésa en el papel o en la pantalla. Reviviendo aquello por lo que reímos y envidiando mi sonrisa que también era tuya.

¿Dónde estabas? ¿o es que acaso no me has escuchado llamarte por mi nombre? ¿qué sientes? ¿qué sueñas? ¿qué te duele además del corazón? te he dicho que ya no aguanta más remiendos ni parches improvisados, y el salitre de tus lágrimas lo ha gastado al punto de causarle goteras por donde temo se nos vaya la vida desangradas.

Ya deja eso, ¿no ves que te lastimas? ya... por favor ¡ya basta! ve a dónde nos has llevado, al borde, al extremo, al punto de la locura, al desastre, al caos... justo donde empezamos.

Y ahora buscamos un poco de cordura, la buscamos como se busca en el fondo de un cajón algo que creíamos perdido y sabemos que siempre ha estado en su lugar.

Y pensamos en alas tatuadas en la espalda... y nos tatuamos pensamientos en el alma, ignorando que ésos son los que no se olvidan jamás y que, o nos hunden o nos salvan.

Lo segundo vida, lo segundo será.




miércoles, julio 30, 2008

little chat with myself...


- A veces me siento un personaje de alguna mala novela o comedia con tintes dramáticos, de ésas donde abundan las situaciones ridículas y la gente mete un pedazo de cartón que separa sus mundos de aquél de ficción que se va creando conforme su vista abarca las letras ahí descritas; o de ésas donde esperas escuchar la grabación de voces para poner en movimiento esos 17 músculos del rostro acompañados de una estrepitosa convulsión que llamamos risa. Pero ¿y qué somos si no personajes?


- Y ahí vas como siempre pensando y sonando de esa forma tan irritantemente rebuscada... tus filosofías me vienen valiendo madre.

- No me hagas caso, ésa que habla era mi yo de ayer. Hoy no me siento personaje, hoy me siento creadora, una especie de semidiosa con el poder de hacer nacer bajo mi pluma y mis dedos como justo ahora.

- ¿Lo ves? De nuevo tus aires de megalómana, pero y siempre cuando estés creando, puedo soportarte lo que sea que quieras ser.


sábado, julio 19, 2008

Antídoto

Hace ya varios atardeceres que disfrutaba de la calma de los días soleados. Atrás quedaban las noches de negras tormentas y de truenos resonando con un eco cavernoso en lo más profundo de su mente. No más luces cegadoras ni relámpagos surcando los cielos de sus noches de aparente calma, ésos que tanto disfrutaba ver desde la ventana de sus ojos, asomándose a su mundo interior.

No quedaba huella de las pisadas en el suelo cubierto de arcilla, pues la lluvia se había encargado de lavar viejas heridas. Y aún entonces se preguntaba -¿es suficiente?-, porque una suave brisa no basta para borrar los vestigios de esas batallas libradas con la más acérrima de sus enemigas, ella misma.

Ahora descansaba en brazos firmes, posaba su cabeza en ese pecho amplio que subía y bajaba en forma acompasada y suave al ritmo de su respiración, y jugaba a poner su oreja justo en el punto donde, debajo de la piel, el corazón de él latía tan fuerte que a ella le parecía que en cualquier momento sus latidos traspasarían la piel. Y cerraba los ojos y se buscaba en ellos, y en cada “bum, bum” había un te quiero, un lo siento o quizás un beso.

Un nuevo antídoto corría por sus venas, uno al que a cada minuto se volvía adicta. Las dosis eran cada vez mayores; primero bastaba con verlo, jugaban a regalarse miradas furtivas que guardaban para los ratos de ausencia; pero la vista se colmó y la sustancia se les desbordaba por los ojos, y en forma de lágrimas invisibles se colaba por la comisura de sus bocas y hacía que intercambiaran palabras que tejían interminables con los hilos de sus sueños. Y los olores, ese olor que ambos desprendían cuando el otro se tropezaba con su vista fija. Un olor dulce que hacía que las narices les picaran y estallaran en risas. Su risa, cómo no enamorarse de su risa.

Y finalmente lo supo cuando su lengua entró en el juego. El antídoto se absorbía más rápido por tacto, y el sudor, potente catalizador, hacía las veces de conductor al bañar el cuerpo de ella de ese rocío que la cubría cuando una nube con forma de él, se posaba sobre su cuerpo desnudo, colándose en lo más recóndito de sus pensamientos, de sus ideas, de su ser.

Hace ya varios amaneceres que disfrutaba en la tranquilidad de sus brazos. Atrás quedaban las maldiciones, los frascos vacíos de falsos placebos y las promesas rotas de falsos profetas. Creía entender lo que era soñar con algo real, al fin podía sentarse a su lado, permitirse sentir y dejar de buscar.

Y mientras ella trata de vivir, al fondo, muy al fondo de su inconciencia, resplandecen los relámpagos rezagados por su antídoto, esperando cualquier momento para colarse en algún hueco y recordarle que los que nacen con una tormenta en el alma, mueren al menos alcanzados por alguno de esos rayos, no importando el cómo ni el dónde, muchos menos el quién.






viernes, junio 27, 2008

Mi favorito de mi favorito...

Rayuela
(Julio Cortázar)

Capítulo 7


Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.




viernes, junio 06, 2008

La mujer voladora

Aunque dice Juan Pablo Castel ("El túnel" de Ernesto Sabato) que no hay peor forma de soberbia que la modestia misma, hoy renuncio a ella porque hoy lo entendí, hoy lo hice mío como hago mío todo lo que siento que habla de mi, como hago mía cada luciérnaga extraviada que se desvía hacia aquello que resplandece... porque hoy, hoy brillo... y brillo como nunca y brillo como siempre... y porque lo dijo la Luna: ya no soy terrestre, ya no soy una mortal expectadora del vasto escenario celeste, ahora vuelo en él... y porque no sé si sean 10 centímetros o 20 o un metro entero, pero mientras vuelo juego en al aire con los dedos de mis pies...

(dedicada de mi para mi, porque hoy lo entendí...)




NO SÉ ME IMPORTA UN PITO... (OLIVERIO GIRONDO)

No sé me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de sorportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo
y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando,
de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.

viernes, mayo 30, 2008

Big Bang


A veces parece que las órbitas de los mundos tienen vida propia. Vagan por el infinito del espacio atraídos por esa fuerza invisible de gravedad que los hace unirse a otros a su paso.

Pero no siempre giran al mismo ritmo, ni a la misma velocidad y lo triste de este viaje sideral, son los años luz perdidos en girar a destiempo por estar unidos al planeta equivocado. Y de repente, de nuevo fuera de órbita, a seguir ese girar errante que sólo cesa una nueva fusión estelar.

Mi mundo giraba y yo creía ser feliz. Aunque en el fondo, siempre sentí que ese girar era más rápido de lo que debía, haciendo que los días volaran y las estaciones se acortaran o alargaran a mi voluntad.

Atrayendo planetas de superficies tan diversas, algunos tan habitables que me pasaba un instante espacial que en tiempo terrestre era cercano a una eternidad. Pero siempre se acababa, nuestro girar era tan disperso que nuestras órbitas se repelían ante el riesgo inminente de colapsar.

Y me encontré de nuevo sumida en la negra vastedad del espacio que era mi hogar, convencida de que mi mundo y yo simplemente habíamos sido creados para eso, para girar. Girar sin rumbo, pero con dirección, girar sin esperar el ritmo de algún mundo más.

Y así alcanzando al fin la paz que da la armonía de tu realidad, mi mundo simplemente existía, y yo junto a él.

Pero las leyes no respetan circunstancias y la de la atracción es la más poderosa de ellas. Tú y tu mundo también existían y giraban. Y no importando estar en puntos opuestos del espacio, con toda su infinitud, nuestras órbitas se buscaron. Viajaron años luz bañados por lluvias de meteoritos, contemplando el nacimiento de supernovas y esquivando la frialdad y soledad de los hoyos negros.

El encuentro fue un espectáculo digno de ser observado por algún curioso en su terrestre telescopio. La danza de cuerpos celestes que viajan a la misma velocidad, en la misma dimensión.

Tu mundo y el mío, antes tan distantes, hoy se vuelven el mismo. Nosotros, solitarios habitantes cada uno del suyo, esperando aterrizar en terrenos sin explorar, pero con la emoción de saber que finalmente hemos encontrado nuestro hogar.


TANIA GUEVARA GUZMÁN
Colaboración Revista Especiales Junio 2008